El artista KUB Fundador de ALQUARISM STUDIO
ALQUARISM Studio es una rama creativa que surge del movimiento artístico ALQUARISM fundado por el artista plástico KUB. El estudio se dedica a la creación gráfica de pósteres inspirados en señales direccionales, que indican la distancia que conecta diferentes lugares del mundo con la Kaaba, que no es solo un lugar sagrado para KUB, sino que simboliza un centro y un punto de referencia común en torno al cual los seres humanos pueden situarse.
A través de estas potentes composiciones visuales, ALQUARISM Studio ofrece una experiencia tanto visual como reflexiva, donde la geografía afectiva se convierte en un lenguaje y donde el arte se transforma en una herramienta de comprensión y contemplación del mundo.
Al combinar minimalismo y simbolismo, el estudio destaca una visión única donde el arte se convierte en un puente entre la experiencia personal, la memoria de los lugares y una búsqueda de sentido universal. Cada póster se convierte así en una invitación a repensar la relación entre el individuo, el mundo y su Creador.
Mi inspiración
Alquarism Studio nació de una experiencia vivida en el desierto de Wadi Rum en Jordania, a pocos kilómetros de la frontera con Arabia Saudita. Junto a mi amigo y guía beduino, Salem, cada etapa de este viaje estaba marcada por la oración; cinco veces al día, buscábamos la Qibla: la dirección de la Kaaba.
En este espacio mineral y silencioso, cerca de la península sagrada, la orientación hacia la Kaaba cobraba una intensidad particular. Sentados sobre la arena, evocábamos esa cercanía que casi nos daba la impresión de percibir su aroma y sentir su presencia.
De ahí surgió una evidencia: a partir de la dirección, medir también la distancia. Así nació la idea de los paneles direccionales, capaces de indicar tanto el rumbo como los kilómetros que nos separan de la Kaaba. Porque rezar hacia ella, incluso en el corazón del desierto, es ya estar allí en espíritu, como transportado por la intención. De esta experiencia nació ALQUARISM Studio, donde cada póster lleva su huella: un referente visual y espiritual que conecta cada lugar del mundo con el centro de La Meca.